
Ayer pase uno de esos días en los que todo te desespera, esos que por ser tan grises entristecen y aunque parezcan raro pensar, ellos te insinúan que debes continuar, a pesar de los golpes, de las amarguras, de las decepciones y hasta del dolor de barriga que causan los recuerdos…
Es que el ser humano es algo difícil de entender, a veces quieres lo que te lastima y extrañas lo que no te hace falta.
Pasas de un minuto a otro de pensamiento como si estuvieras saltando nubes de algodón, pero cuidado, cada nube tiene un vació, en los que si caes te duele hasta el alma y pierdes el aliento tratando de salir.
Pero en tu mente ay una niña caprichosa que grita…quiero…lo quiero…quiero eso para mì…
Todos tenemos dentro un resorte que se activa con pequeñeces que engrandecen la vida, esos son los recuerdos, esos que te siguen, aunque los escondas, esos que aparecen aunque los entierres, esos que flotan aunque ya estén gastados por el tiempo.
Y un anochecer desesperante se presento ante mi, vi pasar las horas pero el pensamiento no cambiaba, se mantenía y tomaba fuerza dentro de mi, he plegado y desplegado mis alas dentro de mi, pero intentar volar y dejar ese recuerdo atrás fue imposible, me seguía a cada habitación, enloquecía a cada instante mis manos y lastimaba con mas fuerza este corazón cansado de escuchar su reprimenda.
Si lo perdí, o el me perdió aun esta la incertidumbre, solo se que cada uno ahora recorre su camino sin saber lo mas mínimo del otro.
Pasan los días y yo no se si tu estas vivo o piensas en mi, en verdad no lo se.
Pero este días (solo este día) me acorde de ti, de lo bueno, de lo malo, de lo amable, de lo cansador, de lo loco, de lo aburrido, de las charlas frente al horno, de las noches frente a frente, de todo lo que pasamos juntos y de lo que quisiera olvidar para siempre.
Pero nada es para siempre y todos somos remplazables , como pequeñas piezas de rompecabezas.
(Algún día te diré que pensaba en ti una noche cualquiera y me decía a mi misma que no vale la pena luchar)
Hoy mi niña interior solo sonríe...
Es que el ser humano es algo difícil de entender, a veces quieres lo que te lastima y extrañas lo que no te hace falta.
Pasas de un minuto a otro de pensamiento como si estuvieras saltando nubes de algodón, pero cuidado, cada nube tiene un vació, en los que si caes te duele hasta el alma y pierdes el aliento tratando de salir.
Pero en tu mente ay una niña caprichosa que grita…quiero…lo quiero…quiero eso para mì…
Todos tenemos dentro un resorte que se activa con pequeñeces que engrandecen la vida, esos son los recuerdos, esos que te siguen, aunque los escondas, esos que aparecen aunque los entierres, esos que flotan aunque ya estén gastados por el tiempo.
Y un anochecer desesperante se presento ante mi, vi pasar las horas pero el pensamiento no cambiaba, se mantenía y tomaba fuerza dentro de mi, he plegado y desplegado mis alas dentro de mi, pero intentar volar y dejar ese recuerdo atrás fue imposible, me seguía a cada habitación, enloquecía a cada instante mis manos y lastimaba con mas fuerza este corazón cansado de escuchar su reprimenda.
Si lo perdí, o el me perdió aun esta la incertidumbre, solo se que cada uno ahora recorre su camino sin saber lo mas mínimo del otro.
Pasan los días y yo no se si tu estas vivo o piensas en mi, en verdad no lo se.
Pero este días (solo este día) me acorde de ti, de lo bueno, de lo malo, de lo amable, de lo cansador, de lo loco, de lo aburrido, de las charlas frente al horno, de las noches frente a frente, de todo lo que pasamos juntos y de lo que quisiera olvidar para siempre.
Pero nada es para siempre y todos somos remplazables , como pequeñas piezas de rompecabezas.
(Algún día te diré que pensaba en ti una noche cualquiera y me decía a mi misma que no vale la pena luchar)
Hoy mi niña interior solo sonríe...




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